
Ya pasaron la cena, los deseos y las 12 uvas; pero el año apenas empieza y todavía estamos a buen tiempo de establecer 12 propósitos de crianza positiva. Esta no viene con manual, vamos aprendiendo cada día, y eso también es criar.
Antes de empezar, vale aclarar algo importante: crianza positiva no significa crianza permisiva. La positiva acompaña emociones y pone límites claros; la permisiva, en cambio, evita el conflicto y muchas veces deja que el niño haga lo que quiera. En la positiva hay amor y límites, en la permisiva hay amor, sólo que casi sin límites. Y ahí es donde muchas mamás y papás podemos confundirnos, porque educar no es ceder ni evitar el enojo, sino acompañar y orientar.
Con esto en mente, te proponemos 12 propósitos sencillos que pueden ayudarnos a fortalecer el vínculo y educar sin perder los límites:
1. Escucharlos más. No sólo oír, sino escuchar de verdad.
2. Nombrar emociones. Ponerlas en palabras les ayuda a regularse.
3. Fijar límites claros. Amar también es decir “no”.
4. Evitar gritos. Respirar antes de reaccionar.
5. Validar sin permitir todo. “Te entiendo, pero no puedes pegar.”
6. Dar opciones dentro del límite. “¿Ahora o en cinco minutos?”.
7. Ser consistentes. No, “a veces sí, a veces no”.
8. Reconocer logros. No sólo corregir errores.
9. Enseñar a reparar. Pedir perdón, reparar, intentarlo de nuevo.
10. Explicar, no imponer. Usar menos o dejar de usar el “porque yo lo digo”.
11. Cuidar nuestro lenguaje. Recuerda: lo que decimos se queda grabado en su corazón.
12. Disfrutar más. La infancia pasa rápido: también se vale jugar y abrazar.
No se trata de ser perfectos, sino de aprender juntos. Estos propósitos pueden recordarnos que criar con amor y firmeza no se logra en un día, sino paso a paso, todos los días del año.