EE. UU., imperio reconstruido

A finales de 2025 y principios de 2026, el gobierno del presidente Trump dio a conocer, de manera articulada, cinco estrategias que tienden a reconstruir el viejo imperio internacional, el cual fue disminuyendo desde la desaparición de la Unión Soviética, en 1991, hasta la invasión de millones de migrantes después de la pandemia.

1. La Estrategia de Seguridad Nacional (noviembre de 2025).

2. La Estrategia de Defensa Nacional (enero de 2026).

3. La Agenda Geopolítica del Departamento de Estado (enero de 2026).

4. La transformación de la CIA en una oficina operativa para desestabilizar gobiernos, como ocurrió con Venezuela.

5. Y la reafirmación de que los aranceles no son impuestos que equilibran competencia del comercio exterior, sino un instrumento para obligar a otras naciones a tomar decisiones en el sentido de los intereses prioritarios de Estados Unidos.

Esos documentos y acciones operativas tienen el objetivo central de demostrar al mundo que Estados Unidos con Trump viene por la restauración del viejo imperio dominante en todo el hemisferio occidental.

Los documentos son claros al revalidar y actualizar las tres doctrinas centrales de dominio imperial americano: la del Destino Manifiesto de 1630, que señala que la Divina Providencia designó a EE. UU. como el centro del universo; la Monroe de 1823, para señalar que el continente americano le pertenece exclusivamente a Washington y que ninguna otra potencia puede operar en esa área, y la de Seguridad Nacional, que señala el dominio americano de todo el hemisferio occidental, y deja sólo los pequeños territorios de Rusia y China.

A pesar de que estas decisiones implican expansionismos agresivos y militares, ningún país o bloque de países parece dispuesto a enfrentar a Estados Unidos, para replegarlo sólo a sus fronteras territoriales en una parte norte del continente americano.

Trump está regresando al expansionismo territorial y geopolítico del siglo XIX y está dispuesto a usar todo su poder para lograr sus objetivos, pésele a quien le pese.