Cumple centenario natal
El 17 de junio se cumple el centenario natal de Manuel Enríquez Salazar (1926-1996), figura capital de la música contemporánea mexicana en sus facetas de violinista, compositor, gestor cultural y docente.
Si bien su nombre es célebre en los círculos especializados, su obra integral y su papel de promotor cultural son desconocidos por el gran público y las nuevas generaciones de músicos.
“Desafortunadamente, aún está ensombrecido”, afirma Susana Enríquez, su viuda. “No quiero ser subjetiva, pero puedo decir que aún no ha sido redescubierto o valorado en su cabal capacidad, en todo lo que aportó a la música mexicana y en cuanto al conocimiento de su obra”.
En entrevista telefónica desde Australia, donde reside desde hace años, la pintora cita de ejemplo que una de las facetas casi ignotas de ese creador es la de autor de música para cine. Colaboró en 11 filmes; incluso, por Muñeca reina (1972), de Sergio Olhovich, ganó una Diosa de Plata.
“Mucha gente no sabe, no se ha interesado en esa parte de su música. Manuel abordó todos los géneros: música de cine, electrónica, de cámara, sinfónica, duetos, tríos, y arreglos de música tradicional mexicana”, apunta.
“Y no sólo eso, sino que fue paralelo a su papel de funcionario, promotor cultural y violinista. Esa parte tampoco ha sido mencionada. Entonces, haciendo un repaso, y tratando de ser objetiva, puedo decir que su obra no es reconocida ni valorada conforme a su importancia.”
Sin embargo, la principal deuda que el mundo del arte sonoro y en general la cultura nacional tienen con el compositor jalisciense, según Susana Enríquez, es el reconocimiento de su legado como promotor de la música mexicana de concierto allende nuestras fronteras.
Visión y labor que el compositor impulsó sobre todo con la creación, en 1979, del Foro Internacional de Música Nueva que lleva su nombre, cuya organización recae hasta la fecha en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal).
“Es muy pronto”
“Manuel abrió las puertas hacia Estados Unidos y Europa, y mostró el valor de los compositores mexicanos en el extranjero.
“Trajo gente de fuera para que escucharan la calidad de los intérpretes mexicanos. Eso propició que muchos músicos nacionales pudieran ir a estudiar o fueran invitados al extranjero, y que se difundiera la obra de los jóvenes compositores nacionales en el mundo”, refiere.
Según la artista, tal iniciativa fue muy oportuna. “Quizá la gente no se da cuenta de eso, no reconoce que el foro no eran conciertos para sus amigos (de Manuel Enríquez), sino para difundir la música, abrir las puertas hacia el mundo, hacia la internacionalización de los compositores y de la música mexicanos, y promoverla”, asevera.
“Fue decir que estamos al mismo nivel y que en México hay compositores tan buenos como Stockhausen, Ligeti o Berio, y que lo que hacía falta es que salieran y se dieran a conocer en el mundo.”
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por Susana Enríquez es la brecha generacional entre la música de su esposo y los músicos emergentes. Cuenta que durante los conciertos organizados por el 30 aniversario luctuoso del artista, en 2024, vio muy pocos jóvenes y estudiantes.
“Era importante que los proyectos de compositores o músicos conocieran esa obra; no creo que en las escuelas se esté difundiendo.”
Tal desconocimiento contrasta con la vigencia de la obra del autor jalisciense en el extranjero, donde, “la gente sigue interesada en su música y solicita sus obras incluso como motivo de estudio”, comenta la pintora, y destaca una paradoja, donde el reconocimiento internacional no se refleja en su país.
Susana Enríquez tiene una explicación al respecto: “hablando con algunas personalidades de la música, me hacían comentarios como que ‘es muy pronto’, y me decían que con compositores o personajes como Manuel Enríquez deben pasar al menos 50 años para ser reconocidos, como ocurrió con Silvestre Revueltas”.
Magra celebración
El Inbal informó a La Jornada que aún no ha programado nada para celebrar el centenario natal del maestro. Su viuda detalla sus esfuerzos personales y las iniciativas aisladas que intentan llenar ese vacío.
Entre ellas, menciona que, a la fecha, existen dos proyectos confirmados. “Desde el año pasado estuve en conversación con los responsables de la Biblioteca de las Artes, del Centro Nacional de las Artes (Cenart). Me propusieron, y están planeando, hacer una exposición de las partituras de Manuel, una selección de manuscritos, y existe también la idea de hacer un concierto pedagógico”.
Tal información fue consultada por este diario con el área de Difusión del Cenart, la cual detalló que, en efecto, se tiene programada una exposición, aún sin título, que será inaugurada el 17 de junio.
“Se exhibirán partituras gráficas”, indicó la instancia, cuya biblioteca resguarda en comodato el acervo del músico (partituras, correspondencia personal, cintas de carretes, libros, fotografías, su colección de música de otras latitudes y documentos oficiales).
Asimismo se realizará un ciclo de cine, todos los miércoles de julio. Y acerca del concierto, aclaró que sería una gala, a efectuarse también el 17 de junio, pero aún no se confirma.
El segundo proyecto celebratorio es del ayuntamiento de Ocotlán, Jalisco, tierra natal del maestro, que proyecta organizar una muestra iconográfica para narrar la vida del compositor.
Fuera de esas iniciativas, el panorama para recordar y rendir homenaje a Manuel Enríquez “es desolador”, acepta la pintora. “Ni el Inbal, ni la Coordinación Nacional de Música y Ópera, ni el propio Foro de Música Nueva me han contactado”, indica y recuerda que la conmemoración del 30 aniversario luctuoso del compositor, en 2024, recayó de forma total sobre sus hombros.
“Quedé exhausta. Llegué a la conclusión de que, si bien yo estoy viva y puedo promover su legado, el día que yo falte, la obra de Manuel tendrá que hablar por sí sola.
“Su legado debe ser reconocido, y si no lo conocen, que se pongan a estudiar y se den cuenta de lo que están ignorando. Pensé que para el centenario las autoridades me llamarían para proponer algo. Ahora les toca a ellas trabajar y organizarlo”, concluyó.
LA JORNADA
10/01/2026