Somos +Decididos visita escuelas y comunidades para promover hábitos de consumo responsable.
En el marco del Día Mundial del Agua, que se conmemora cada 22 de marzo, la conversación global pone este año el foco en la relación entre el agua y la igualdad de género. En México, donde el acceso y la gestión del agua siguen siendo un reto en muchas regiones, organizaciones y jóvenes están impulsando iniciativas de educación ambiental para fortalecer la conciencia y promover la participación ciudadana frente a este desafío.
Para Alejandra Contreras, Directora Operativa de la ONG Somos +Decididos, una organización con más de 15 años de trabajo en educación ambiental y participación comunitaria, entender el problema es el primer paso para cambiar la forma en que las personas se relacionan con el agua.
“La educación ambiental permite entender que el cuidado del agua no es un tema lejano o técnico. Es algo que impacta nuestra vida diaria. Cuando las personas comprenden lo que está pasando, también empiezan a involucrarse y a buscar soluciones”, señaló.
La situación del agua en el país explica por qué este tema se vuelve cada vez más relevante. De acuerdo con información pública del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más del 70 % del territorio nacional presenta algún grado de estrés hídrico y varias regiones del país enfrentan sequías cada vez más frecuentes.
Pero el problema no es solo ambiental, también es cotidiano. Solo el 53.44 % de la población cuenta con suministro diario de agua en su vivienda. La brecha es aún más evidente: mientras Nuevo León se acerca al 94% de cobertura diaria, en Guerrero apenas alcanza el 9.3%.
De acuerdo con datos de CONAGUA, el almacenamiento promedio en las principales presas del país pasó de 80.4% en 2016 a alrededor de 67% en 2026, lo que muestra una presión creciente sobre la disponibilidad de agua.
Para Alejandra Contreras, la escasez de agua no responde a una sola causa, sino a la combinación de distintos factores que hoy se intensifican.
“El problema del agua en México es una mezcla de varios factores. Por un lado están los efectos de la sequía y del cambio climático, que reducen la disponibilidad del recurso. Pero también hay retos importantes de infraestructura, planeación y gestión del agua que afectan el acceso en muchas comunidades. Muchas localidades simplemente no cuentan con redes eficientes de distribución o sistemas adecuados de tratamiento. Por eso es fundamental impulsar educación ambiental que ayude a comprender el problema y a generar soluciones desde lo local”, explicó.
Desde Somos +Decididos se impulsan distintas acciones enfocadas en fortalecer la conciencia ambiental y promover la participación de jóvenes y comunidades en todo México.
Estas iniciativas incluyen actividades de educación ambiental en escuelas, espacios de diálogo comunitario sobre el cuidado del agua y jornadas de participación ciudadana orientadas a promover hábitos de consumo responsable y la protección de los recursos naturales.
El objetivo de estas iniciativas es acercar información clara, generar reflexión y motivar a más personas a involucrarse activamente en el cuidado del agua.
“La sostenibilidad no puede quedarse solo en la conversación. Necesitamos más personas informadas, participando y tomando decisiones conscientes sobre el uso del agua. Cuando las comunidades se involucran, empiezan a surgir soluciones reales”, concluyó Alejandra Contreras.
El reto del agua en México no se resuelve solo desde la infraestructura o las políticas públicas. También pasa por entender el problema y participar en su solución.