En Rafá se teme un ataque
Ante la advertencia israelí de que sus fuerzas avanzarán sobre la última ciudad en la frontera sur de Gaza, los cientos de miles de palestinos refugiados en Rafá temen un ataque que los dejaría sin ningún lugar al cual dirigirse.
Rafá ha tenido un enorme aumento de población en los cuatro meses recientes, a medida que los residentes de Gaza han sido obligados a dejar sus casas y buscar refugio lo más al sur posible por los ataques israelíes contra Hamas. Muchos duermen en tiendas de campaña, albergues improvisados, escuelas o mezquitas.
Cuando empezó la guerra, Rafá fue designada zona segura por los militares israelíes, pero ha sido atacada por aire en múltiples ocasiones.
Llegamos aquí basados en lo que los israelíes dijeron, que era un lugar seguro, expuso a The Independent Mohammed Al-Jarah, de 53 años. Y ahora nos vuelven a amenazar. Claro que tenemos miedo.
Al-Jarah, como muchos en Rafá, hizo un azaroso viaje para llegar a la ciudad. Después de huir de su casa, en la ciudad de Gaza, en el norte del territorio sitiado, se dirigió primero a la ciudad sureña de Jan Yunis, antes de ser empujado más al sur, hacia Rafá. Él y su esposa se han resguardado en una mezquita, que se ha vuelto un hogar compartido con otras familias.
Creímos que Rafá era nuestro refugio final, refirió Abdul Hakim Abou Dagen, de 33 años, pero creo que el ejército entrará aquí, así como invadió todas las demás partes de Gaza. No hay lugar seguro.
Israel lanzó ataques aéreos en Gaza, apoyados por operaciones en tierra y un bloqueo, a raíz del ataque de Hamas en el sur de su territorio, el 7 de octubre pasado, en el que unas mil 200 personas fueron asesinadas y 240 llevadas a Gaza en calidad de rehenes. Funcionarios de salud de Gaza, gobernada por Hamas, afirman que más de 27 mil palestinos han perecido en el conflicto de casi cuatro meses. Imágenes analizadas por el Centro de Satélites de Naciones Unidas muestran que 30 por ciento de los edificios del enclave han sido destruidos o dañados en la ofensiva israelí, en tanto Unicef señaló que unos 17 mil niños en la franja estaban sin compañía o habían sido separados de sus familias.
La Jornada
03/02/2024