De la política a la cultura, y del deporte a la informática, estos 20 nombres prometen protagonizar un año que se adivina emocionante.
Lionel Messi
La política de ganar
A Lionel Messi no se le recuerdan grandes frases. La más icónica, poco elegante pero efectiva en los tiempos modernos, fue la viral “andá pa allá, bobo”, que le soltó al futbolista holandés Wout Weghorst después de que Argentina eliminara a Países Bajos en el Mundial de Qatar. Imposible de comparar con la memorable “flota como una mariposa, pica como una abeja” de Muhammad Ali, o con la polémica “los republicanos también compran zapatillas” de Michael Jordan. Muy lejos, también, de la poética “mano de Dios” de Diego Maradona, al ser cuestionado sobre si había hecho trampa contra Inglaterra en México 86, cuatro años después de la guerra de las Malvinas. A Messi no le interesa trascender como un símbolo social, como fue el caso de Maradona; tampoco como un genio del marketing, como Jordan, y mucho menos como un referente político, como Ali. A Messi no le interesa la política.
Y quizá sea porque es un genio. Y como todo genio, sabe identificar a la perfección dónde están sus fortalezas, dónde sus debilidades. Casi tan ordinario en la esfera pública como extraordinario en un campo de fútbol, a sus 38 años Messi se ha dedicado a callar (difícilmente se queja de una patada), a jugar (difícilmente se deja vencer ante la adversidad) y, por supuesto, a ganar (difícilmente se le ve morder la derrota). No existe nadie con tantos títulos colectivos como él. Tampoco nadie con tantos Balones de Oro. Y, sin embargo, quiere más.
Messi busca nuevos récords: jugar su sexto Mundial, además de buscar desbancar a Klose como el mejor anotador de la historia de los mundiales (16). Él suma 13. No habla, pero actúa. Y nunca le ha interesado la política, ni siquiera cuando se presentó en el Camp Nou de madrugada para asustar a la directiva del Barcelona. Aquel gesto no se trató de política, sino de poder. Y eso lo sabe bien Joan Laporta.
Juan Irigoyen
Rosalía
Y el séptimo día, salió de gira
El 16 de marzo Rosalía arrancará en el LDLC de Lyon la gira de Lux. El tour, que tiene cuatro fechas en Madrid —coincidiendo con la Semana Santa— y otras cuatro en Barcelona, finalizará el 3 de septiembre en el Coliseo de San Juan de Puerto Rico. Las entradas para sus fechas en España se pusieron a la venta el 11 de diciembre y se agotaron en apenas dos horas. Algunas localidades alcanzaron los 300 euros, fruto de lo que se conoce como precio dinámico, que es un poco como aquello de llamar workation a que tu jefe no te deje en paz ni en vacaciones. De la naturaleza de los conciertos poco se sabe más allá del supuesto escenario en forma de cruz que ya se filtró cuando alguien le hizo un pantallazo al plano del evento previsto en Orlando, o de las pistas que se pudieran extraer de su interpretación de ‘Reliquia’ en los premios de Los 40 en Valencia. Lo que sí está claro es la apuesta de Rosalía por certificar que es realmente una artista que juega en la primera división global y aspira a llenar dos noches el neoyorquino Madison Square Garden. En esta gira, la catalana se juega la eternidad.
Christina Koch
Primera mujer en ir a la Luna
La estadounidense Christina Koch, de 46 años, está acostumbrada a romper récords. Ha sido la mujer que más tiempo ha pasado en el espacio, 328 días, y ha formado parte de la primera pareja femenina en completar un paseo espacial. Este febrero, si las cosas salen según lo planeado, será la primera mujer astronauta que llegue a la Luna y le dé la vuelta completa dentro de la misión Artemis II de la NASA.
Matemática, ingeniera y exploradora, siempre tuvo claro desde el parvulario que quería ser astronauta. “Nunca vi a una mujer ingeniera en mi pequeña ciudad de Carolina del Norte, pero sí vi gente que creía en algo y que fue lo suficientemente valiente como para luchar para conseguir aquello en lo que creía”.
Su especialidad son los instrumentos científicos a bordo de naves especiales. Contribuyó al desarrollo de varios de ellos para diferentes misiones en su primer trabajo en la NASA, recién graduada de la universidad, y volvió a retomar esas tareas en la Universidad Johns Hopkins. Apasionada de los viajes, los desafíos y los lugares remotos, ha vivido un año en la base Amundsen-Scott, en el Polo Sur, dentro del programa antártico de Estados Unidos, y ha hecho trabajo de campo en Groenlandia y Samoa.
A bordo de la cápsula Orion que transportará a los astronautas de la Artemis II, Koch será especialista de misión, encargada de que todo funcione como es debido dentro de la nave. Junto a sus compañeros, una vez entren en la órbita lunar su único cometido será observar la superficie del satélite durante tres horas. Allí quizá repita la experiencia de romper barreras: “Dependiendo del día, es posible que veamos partes de la Luna que jamás han sido vistas por ojos humanos”, ha apuntado.
Macarena Vidal Liy
Winnie Byanyima
Combatir el sida desde la justicia social
Winnie Byanyima (Mbarara, Uganda, 65 años), directora ejecutiva de ONUSida, se ha consolidado como una de las voces más influyentes en la defensa de la salud global en un momento de retroceso en la lucha contra el VIH. “Las infecciones han pasado de 3.500 por día a 5.800 desde enero” como consecuencias de los recortes en el desarrollo de 2025, denunció en una reciente entrevista con este diario. Décadas de avances en la lucha contra esta pandemia están en peligro, alertó.
Aunque el impacto real de este retroceso será aún más palpable en 2026, Byanyima anticipa que la crisis va más allá de las cifras: es un fallo estructural que refleja las desigualdades económicas y sistemas fiscales injustos que impiden a muchos países invertir en salud pública.
Defensora de un acceso equitativo a la innovación, Byanyima impulsa la distribución global del lenacapavir, un antiviral con una eficacia cercana al 100%, que podría acelerar el objetivo de que la pandemia de sida deje de ser una amenaza para la salud pública en 2030.
Patricia R. Blanco
Gavin Newsom
Futuro candidato
Será gobernador de California hasta 2028. No puede volver a presentarse, así que en eso se parece a Donald Trump, al que tampoco le estará permitido renovar en la Casa Blanca salvo si cambia la Constitución. De modo que todo encaja para las aspiraciones de Newsom como candidato demócrata a las próximas elecciones presidenciales. Lleva mucho tiempo y muy arriba en las quinielas, aunque casi tres años son una eternidad en la política estadounidense. Entre tanto, Newsom parece dispuesto a mantener la atención, combatiendo al presidente y a sus aliados en las redes sociales con sus mismas armas. Él (o su equipo) ha destapado un considerable talento para atacar y ridiculizar al movimiento MAGA con lo que haga falta. También, con imágenes de inteligencia artificial en las que Trump aparece con una cabeza de cerdo como reacción a sus insultos a una periodista o esposado, junto al secretario de Defensa, Pete Hegseth, después de que su Administración alardeara en X de los arrestos de indocumentados.
Iker Seisdedos
Jacob Elordi
El actor de apellido vasco que se comerá Hollywood
Ahí va, a la chita callando, alto, delgado como un junco, sin declaraciones altisonantes, Jacob Elordi a sus 28 años en pleno crecimiento artístico. Australiano de descendencia paterna vasca (y en una entrevista insistió en que su abuelo le habría estrangulado si hubiera dicho española: su padre es de Marquina-Jeméin, el abuelo, de la vecina Ondarroa). Estrella nacida de las plataformas (con ‘Mi primer beso’, en Netflix, y ‘Euphoria’, en HBO), guapo arrebatador, ahora le toca confirmar que posee fuerza dramática. Si ‘Saltburn’ saco partido de su pose señorial, y en ‘Priscilla’ dio vida a un Elvis controvertido, ahora, por fin ha logrado la oportunidad (cogida al vuelo, porque sustituyó al actor inicialmente elegido) como la criatura de ‘Frankenstein’, lo mejor del viaje al corazón a la novela de Shelley realizado por Guillermo del Toro. Es candidato al Globo de oro por su pulsión vital en ‘Frankenstein’ y como prisionero de guerra en la serie ‘El camino estrecho’. En 2026 llega su momento: Heathcliff en ‘Cumbres borrascosas’, con Margot Robbie; y ‘The Dog Stars’, un ‘thriller’ posapocalíptico de Ridley Scott. Habrá año Elordi.
Bad Bunny
Sinónimo de éxito rotundo
En el último lustro, la figura de Bad Bunny se ha ido haciendo tan relevante en la música que ya se puede afirmar que es el cantante que más impacto tiene de toda la escena global. Entra a 2026 después de haberse convertido en el músico más escuchado en 2025 en las plataformas de streaming con el disco Debí tirar más fotos, un trabajo que, más allá del triunfo comercial, fue acogido por la crítica especializada de toda condición como una obra sobresaliente, recibiendo en algunas revistas las calificaciones más altas.
En este sentido, llamó especialmente la atención que publicaciones anglosajonas y tradicionalmente con los ojos puestos en otros estilos distintos al reguetón o el urbano como Rolling Stone o NME le diesen puntuaciones de 10, un reconocimiento que situó al ambicioso disco formado por 17 composiciones como una obra maestra de nuestros tiempos. De hecho, los lectores más viejunos y conservadores de la antiguamente rockera Rolling Stone debieron llevarse las manos a la cabeza cuando la revista lo situó como el mejor álbum de 2025.
Además, el puertorriqueño ha hecho historia con sus 30 conciertos en Puerto Rico en los que reunió a más de medio millón de espectadores y, como una multinacional, causó una repercusión económica sin precedentes de cerca de 180 millones de euros en la economía local. Por tanto, decir Bad Bunny es sinónimo de éxito rotundo, bajo la ética del trabajo y una fórmula musical actualizada y moderna. El próximo año será noticia al ser el encargado de la actuación en el medio tiempo de la Super Bowl —algo que no sentó nada bien a Donald Trump—. También tiene prevista una gira mundial con más de 50 paradas —10 en Madrid y 2 en Barcelona— para la que ha vendido más de 2,5 millones de entradas.
Fernando Navarro
Jensen Huang
Un líder global de la IA
Jensen Huang, CEO de Nvidia, es ya un líder tecnológico global. Casi se puede decir que Tim Cook, Satya Nadella, Mark Zuckerberg, Larry Ellison o Sundar Pichai se codean con este emprendedor taiwanés-americano, que emigró a EE UU a los nueve años. Bajo su mando, en plena revolución de la inteligencia artificial (IA), el fabricante de chips se ha convertido en la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil, llegando a alcanzar los cinco billones de dólares, tras una revalorización superior al 1.300% en el último lustro.
De cara a 2026, Huang, que tiene buena relación con la Administración Trump y admira los proyectos de Elon Musk, debe convencer a la industria de que no hay una burbuja en la IA, como ya temen algunos inversores. El directivo afirma que hay una implantación masiva de esta tecnología, y pone como prueba la amplia red de alianzas de Nvidia con empresas de múltiples sectores. El directivo, que forma parte del Top-10 de hombres más ricos del mundo, ha llevado a Nvidia a protagonizar espectaculares operaciones como el acuerdo para invertir 100.000 millones de dólares en OpenAI, creadora de ChatGPT, o la entrada en Intel y Nokia.
Santiago Millán
Demis Hassabis
Devolver a Google a la primera línea
Google ha vuelto a los primeros puestos en la carrera por dominar la inteligencia artificial (IA). Gemini 3, la última versión de la herramienta con la que el gigante tecnológico compite contra ChatGPT, ha sorprendido en el sector. Muchos la colocan por encima de la joya de la corona de OpenAI, la empresa que destronó a Google en un campo, la IA, que había dominado históricamente. Buena parte de ese éxito se puede achacar a Demis Hassabis.
Este británico de 49 años es el consejero delegado de Google DeepMind, el poderoso laboratorio de investigación en IA de la empresa de Mountain View. Se le puso al frente de esta división hace dos años y medio precisamente para recobrar el liderazgo en la disciplina. En un primer momento, hubo quien dudó de que Hassabis, de perfil más científico que ejecutivo, fuera el más indicado para esa tarea. Un año después de su nombramiento, él y su compañero John Jumper recibieron el Nobel de Química por “la predicción de la estructura de las proteínas mediante el uso de IA”.
Que Hassabis haya recibido un premio de la Academia Sueca en una disciplina que aparentemente no es la suya es muy ilustrativo de su forma de pensar. Maestro de ajedrez a los 13 años, a los 16 diseñaba videojuegos y a los 34 fundó DeepMind, una start-up dedicada a la investigación en IA que acabaría comprando Google. Su equipo desarrolló una herramienta que ganó al mejor jugador del mundo de Go, un juego considerado mucho más complejo que el ajedrez (hay más formas de disponer las fichas en el tablero que átomos en el universo). A Hassabis le gustan los juegos. “Nos dan un entorno controlado en el que operar y hacernos preguntas”, dijo a EL PAÍS. “Ayudan a pensar”, declara en el documental The Thinking Game.
Pero sus preguntas son muchas y variadas. DeepMind tiene proyectos de IA aplicada al medio ambiente, a la fusión nuclear, a la biología o a la química. Así ve él la IA: como una palanca para acelerar la ciencia. Veremos si es capaz de accionarla con eficacia ahora que también maneja el cuadro de mandos de la investigación de Google.
Maria Grazia Chiuri
El último gran movimiento tectónico de la industria de la moda
En la semana de la moda de Milán del próximo febrero, la diseñadora Maria Grazia Chiuri (Roma, 62 años) presentará su primera colección para Fendi, la casa romana propiedad de LVMH que el año pasado cumplió 100 años convertida en una fuerza global del lujo. La diseñadora trabajó en Valentino antes de recalar en 2016 en Dior, cuya línea femenina capitaneó hasta el año pasado. El de Chiuri en Fendi será el último gran estreno de la industria de la moda, tras un 2025 lleno de debuts y de cambios creativos en las casas más importantes del sector.
Carlos Primo
Steve Witkoff
Diplomacia como negociación empresarial
EE UU ha arrinconado la diplomacia tradicional para abanderar la política transaccional, una suerte de negociación mercantil en la que se busca maximizar el beneficio económico para Washington. El principal representante de esta nueva forma de cimentar las relaciones con otros países es Steve Witkoff (68 años), un abogado sin ninguna experiencia en diplomacia, pero amigo íntimo de Donald Trump. Es el encargado de engrasar las relaciones con Vladímir Putin, con el que se ha encontrado al menos en cuatro ocasiones, para tratar de poner fin a la guerra en Ucrania. También se ha reunido con Volodimir Zelenski ofreciendo a Ucrania un plan de paz polémico. Junto con Jared Kushner, es uno de los hombres clave en las negociaciones entre Israel y los países árabes para poner el fin de la guerra en Palestina. Sus métodos son heterodoxos, ofrece contrapartidas más propias de una negociación empresarial que de la diplomacia sin valorar los efectos a largo plazo. Este año veremos si su particular estilo produce una paz duradera o engendra nuevos monstruos en el medio plazo.
El País
26//12//2026