El hito llamado Obama
Por Víctor Araujo
Tuvieron que pasar 145 años para que el sueño alcanzara el clímax de su realidad.
En unas elecciones históricas, Barack Hussein Obama Jr., conquistó algo más que la Casa Blanca; tiene un sitio en la historia de Estados Unidos, al convertirse en el primer candidato de raza negra que obtiene el triunfo a poco menos de siglo y medio de que Abraham Lincoln aboliera la esclavitud.
Pero, ¿sabe usted quién gobernará los destinos de la mayor potencia económica, ahora en recesión?
Conocido coloquialmente como Obama, el virtual presidente electo de Estados Unidos es un hombre nacido en Honolulú, Hawai, el 4 de agosto de 1961, hijo de un negro de Kenya y de una blanca de Kansas.
Esculpido al fragor de la segregación de la miseria y puesto en la cumbre por el estudio y el tesón, Obama representa el reconocimiento implícito a una nación de inmigrantes que permite la integración y el progreso personal.
Se graduó de la Universidad Columbia y en la prestigiosa escuela de derecho Harvard Law School, donde fue presidente de la revista de leyes Harvard Law Review.
Posteriormente, trabajó como organizador comunitario y ejerció su carrera como abogado en derecho civil, antes de ser electo y servir como senador por el estado de Illinois, de 1997 al 2004.
Este hombre, cuya mejor bandera de proselitismo fue el “cambio”, fue profesor de derecho constitucional en la facultad de leyes de la Universidad de Chicago desde 1992 al 2004.
En el 2000, después de no obtener un puesto en la Cámara de Representantes, anunció su candidatura para el Senado en enero de 2003, pero tuvo que esperar hasta noviembre de 2004 para ganar un escaño, con 70 por ciento de los votos a favor.
Desde el anuncio de su “sueño presidencial” - febrero de 2007-, Obama remó a contracorriente ante una “indiscutible favorita” como Hillary Clinton y con un discurso jovial paso a paso, estado por estado, se impuso a la presunta experiencia de la esposa del último mandatario demócrata.
Le costó trabajo –más que en la campaña contra el reputado McCain- hacerse de la nominación demócrata, pero ya instalado en la Casa Blanca hoy su mayor desafío será aceitar una maquinaria enmohecida; poner en movimiento a un país de muchísimos y vergonzosos vicios, mismos que arrastran al mundo a una recesión económica de duración aún incalculable.
Obama se hará cargo de un país metido hasta el cuello en una invasión injusta y en trance de perder un liderazgo mundial sin paralelo en la historia, con logros que van desde la conquista del espacio a la Internet.
Él, por ahora, ha hecho hincapié en que buscará poner fin a la guerra de Irak e impulsará la independencia energética, pero realmente nadie sabe cómo se comportará con México.
Prácticamente desde el inicio de su precampaña Barack Obama aseguró que de llegar a la presidencia “repararía” las relaciones con México. De hecho, en una columna editorial del diario texano Dallas Morning News, Obama apuntó que bajo el gobierno de George W. Bush, Estados Unidos no había estado a la altura de su papel histórico como líder en el hemisferio Occidental.
“Con nuestros vecinos del sur, la agenda debe incluir la seguridad en nuestra frontera. El arduo trabajo de la extensa reforma migratoria debe ser hecha en casa; seremos una nación de leyes e inmigrantes, pero tenemos que seguir trabajando con México para tomar medidas duras contra la migración ilegal y las organizaciones transnacionales de tráfico de personas en ambos lados de la frontera.”
Obama, además, ha propuesto medidas contra el tráfico de armas y prometió ayudar a México para profesionalizar sus fuerzas del orden y su sistema judicial.
Hace 45 años, Martin Luther King dijo en Washington que tenía el sueño de ver un día, de la mano, a los descendientes de los esclavos con los de sus patrones.
Hoy, ese sueño fue rebasado por el voto de decenas de millones de estadounidenses. Hoy, la esperanza del mundo es que un Obama triunfador sea fiel a su compromiso de vencer el terrorismo, la pobreza, la enfermedad, el genocidio y el cambio climático y, en tanto, veamos qué cumple con los mexicanos que radican en Estados Unidos.
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