Lo sospechamos desde un principio

País de “sospechosismo” placero y memoria finita, en México tenemos políticos que, la “mera verdad”, no creemos ni merecer…
Deambulan por los grandes despachos -por no decir que “nadan de a muertito”- con asaz cinismo y no sólo se erigen en enemigos de medios de información, sino en concubinos de la irresponsabilidad.
A un año de la contingencia sanitaria que paralizó al país, ahora resulta que la cepa AH1N1 ni era tan peligrosa, ni la pandemia tan alarmante; es más, que ni mexicana era.
Hoy, cuando del cubrebocas pasamos a la negación de la violencia desatada en las calles, resulta emblemático conocer que de la mutación del virus AH1N1 había noticias ¡desde el 2005!
Sí, porque hace poco más de un año, en la revista Newsweek, la especialista en epidemias Laurie Garrett, había documentado cómo el virus de la influenza humana brotó en un joven estadounidense de 17 años…
Dicho artículo, que nos pasó de noche ante la histeria colectiva, nos muestra cuán sencillo resulta ser secretario de Estado…
El titular de Salud, José Ángel Córdova, dio la alerta el 23 de abril de 2009 y entonces decretó una contingencia sanitaria nunca antes vista; se suspendieron clases, actividades multitudinarias y se prohibió consumir alimentos en lugares públicos. Un virtual estado de sitio abonado por la mala publicidad y la impresionante desinformación que dieron la puntilla a la de por sí maltrecha economía.
En sólo 7 días, la estimación oficial habla de un daño económico superior a los 30 mil millones de pesos y una desbandada turística, también, sin precedente, pero ahora resulta que de eso no hay responsables.
A un año de la contingencia sanitaria, con un golpe de pecho, Córdova Villalobos nos sale (como si fuera una novedad) que hay la “sospecha” de que el virus provino de Estados Unidos…
“…y que fue a través o de paisanos o de algunos turistas” que llegó a nuestro país.
¿Cuándo se enteró el secretario de Salud de tal “sospecha”? ¿Por qué no se dio esta información tiempo atrás, si todas las evidencias apuntaban al vecino del norte?
En un país donde “sospechábamos desde un principio” que la epidemia fue magnificada, sólo esperamos que los cerditos sí hagan algo para limpiar su nombre, porque está visto que nuestra sociedad seguirá permitiendo que sus funcionarios “naden de a muertito” o, en el peor de los casos, continúen disfrutando de un salario que no devengan.
¿Estos son los “líderes” que nos merecemos?.. A juzgar por la nula indignación popular, parece que sí.