Izquierda responsable, frente al liberalismo conserdor

México necesita una izquierda fuerte, que no es lo mismo que una izquierda alborotadora. Una izquierda que se defina como la corriente política, económica y social que vea por los pobres y los que menos tienen sin atacar, injustificadamente, a quienes con su capital crean riqueza y la usan con sentido de responsabilidad social. Sí, porque la izquierda también procura el bien común y busca un mejor nivel de vida para todos.
Los militantes que se identifican con la izquierda pugnan por leyes que reconozcan la dignidad de la persona y el destino universal de los bienes; a la vez que reconocen la naturaleza humana, por lo que luchan contra el abuso y la opresión de unos sobre otros.
En México existen hombres de izquierda en los tres grandes partidos: PRI, PRD y PAN; sin embargo, en unos casos no han podido convencer a sus compañeros de que se aparten del liberalismo económico que sojuzga a los marginados y a los más débiles; y que, por lo contrario, busquen que la vida social se regule por normas que instalen justicia y bien común.
Cuando el PRD estuvo dirigido por Cuauhtémoc Cárdenas apareció en el horizonte de México la posibilidad de que se aglutinara la izquierda inteligente, mesurada, realista, moderna; ello no sucedió y quienes se apoderaron del PRD mediante la demagogia conquistaron la voluntad del pueblo pauperizado, lo que trajo como consecuencia desorden y caos en el proceso electoral que devino en la autoproclamación de un “presidente legítimo” que, tercamente, ha obstaculizado el trabajo de Felipe Calderón, desde su toma de posesión.
La actuación de Calderón Hinojosa será difícil de juzgar, sin tener en cuenta los obstáculos que “pseudo radicales de izquierda” –léase verdaderos revoltosos-, han puesto en su camino.
El Tribunal Federal Electoral puso orden en el resultado de las elecciones internas del PRD, definiendo como triunfador a Jesús Ortega, quien ya tomó posesión del cargo en compañía de quien fuera parte de la fórmula electoral de Encinas, el llamado “caballo de Troya”.
Encinas permanece por ahora dentro del PRD y, en tanto, reaparece en el escenario político quien fuera conocido como “el hombre de las ligas”, René Bejarano, de quien muchos creyeron nos habíamos librado en definitiva.
Insistimos: es indispensable la organización de la izquierda y se haga contrapeso a la derecha a ultranza, para que el país mejore las condiciones de vida de la mayoría de sus habitantes y vuelva a ser el líder de la región latinoamericana, posición que perdió hace ya varios lustros.