Traerá cambios la muerte de Mouriño en la integración de la futura Cámara de Diputados

Transcurridos los días de luto por la muerte de quien fuera secretario de Gobernacióny una vez que se ha designado a su sucesor, panista de cepa entera y también amigo del presidente, el licenciado Fernando Francisco Gómez Mont, abogado y político cuestionado por su ejercicio profesional -al haber sido defensor de algunos personajes señalados por la opinión pública-, vale la pena hacer algunas reflexiones al respecto.
En primer lugar, el derecho a la defensa que tiene todo presunto autor de un delito es incuestionable y alguien tiene que asumirla. Es de tal naturaleza este derecho que nadie en nuestro país puede quedarse sin abogado defensor; tan es así que quien no tiene para pagar los honorarios de alguno, el Estado se lo otorga.
Así que el ejercicio público de la profesión, en el campo del Derecho Penal, que llevó al cabo hasta el día de su designación como secretario de Gobernación el licenciado Gómez Mont no tiene en sí mismo nada reprochable, más aun cuando, que se sepa, no abogó por delincuentes reconocidos en el llamado crimen organizado.
Otra cosa es hablar de su escasa experiencia política, en relación con la que se requiere para ser secretario de Gobernación -en otros países Ministro del Interior-; sin embargo, ya nos estamos acostumbrando a que tan importante cargo lo ocupen personas con poca experiencia política, como en su momento sucedió con los licenciados Moctezuma, Creel y el propio Mouriño. El tiempo en el que se designaba a personas como Miguel Alemán, Ruiz Cortines, Díaz Ordaz o Fernando Gutiérrez Barrios ya pasó.
Sin duda, el remplazo en Gobernación traerá como consecuencia un cambio directo en la estrategia política del presidente Calderón -por lo que a su propia sucesión se refiere-, toda vez que, para comenzar, muchos de los que estaban programados para ser miembros del Congreso, por haber sido seleccionados por el secretario fallecido, ya no lo serán; y otros que podrían haber sido vetados ya no sufrirán este descalabro, lo cual significará que la composición de la Cámara de Diputados se verá afectada y, como consecuencia, la sucesión presidencial.
La pregunta es: ¿afectará desde ya la composición del gabinete, aun cuando sólo sea en el plano de los subsecretarios? Creo que sí.