
¿Te gusta la aventura? Durante la historia de la humanidad ha habido grandes aventureros que gracias a su audacia y su valentía, aportaron cosas importantes para el desarrollo del mundo. Uno de ellos, sin duda, fue Cristóbal Colón.
Primero, se aventuró a contradecir lo que se pensaba respecto a que la Tierra era plana. Después, a cruzar La Mar Océano, o sea el Océano Atlántico como le decimos ahora, que según era muy peligroso porque había gigantescas serpientes marinas y monstruos que destrozaban las embarcaciones y mataban a los marinos que se atrevían a navegar
por él.
Pero Colón había hecho estudios e investigaciones, y se propuso llegar a las Indias Orientales, como Marco Polo lo había hecho por tierra.
Logró que le presentaran a los Reyes Católicos, los reyes de España, y los convenció, por lo menos a la Reina, de que su teoría, les traería gran prosperidad. Pero no creas que fue tan fácil. De que conoció a los reyes, hasta que logró zarpar, pasaron seis años para que le dieran el dinero del viaje. Entonces alquiló dos carabelas, la Pinta y la Niña, y una nao, la Santa María. Eran navíos pequeños y fuertes, capaces de alcanzar buena velocidad sólo con el viento, pero que podían ser impulsados a fuerza de remos sin mucha dificultad. Cada embarcación, tenía un solo camarote para el capitán, la tripulación dormía en cubierta. Una vez al día, en un pequeño horno, se guisaba una comida caliente con mucho ajo.
El tiempo lo iban marcando relojes de arena de media hora. La tripulación de las tres naves era de unos ochenta y siete hombres, incluyendo tres médicos, un despensero, un intérprete y un representante de la reina que llevaba la cuenta del oro y de las piedras preciosas que había a bordo.
Ahora tú arma tu propia flota de carabelas y lánzate a descubrir otros mundos. Quizá a uno de ellos le puedas poner tu nombre.
¿Cómo se llamaría? |