¿A quién no le gusta subirse a “los caballitos”?
Aunque, actualmente, ese juego mecánico, puede no solo tener “caballitos”, sino también elefantes, avestruces, leones, ratones gigantes y demás, sigue siendo un carrusel.
Pero, ¿sabías que este, originalmente, era un juego de guerra?
La palabra “carrusel”, viene del francés “carrousel”, y esta de la voz napolitana “carosello”, que significa “pequeña batalla” o “juego de guerra”.
El primer carrusel que se conoce, es del año 500 después de Cristo. Y surgió en Roma.
Al parecer, aquel carrusel se componía de varias cestas, llenas de gente, colgadas desde un poste central.
Pero, tiempo después, durante las cruzadas, el carrusel se usó como estrategia de entrenamiento militar. Uno de las prácticas consistía en que los jóvenes nobles se subían a los caballos de madera del carrusel, y mientras daba vueltas, ensartaban, con sus espadas, aros a postes colgados, fuera del juego.
Otro entrenamiento, consistía en un simulacro de pelea, en el que dos grupos contrarios, se lanzaban bolas de lodo perfumadas, para saber quien había perdido.
Luego, en el siglo XIX, los carruseles fueron llevados a las ferias como juegos, para divertir a las familias inglesas adineradas.
Los primeros carruseles no tenían plataforma; eran muy parecidos al juego que hoy conocemos como las “sillas voladoras”, y eran impulsados a mano o arrastrados con caballos. El carrusel de engranes se inventó cuando llegó la revolución industrial. Hasta entonces, le pusieron plataforma, música de órgano y el sistema de cigüeñales que permite a los postes, el movimiento de sube y baja, con el que parece que uno va galopando.
Así, el carrusel pasó de ser un juego de guerra, a diversión que casi hipnotiza, cada que te subes a uno.
Pero, mejor todavía, tú no te vas a subir a uno… lo vas a construir. Y cuando lo hagas, piensa en los siglos de historia que tiene este juego, y su propósito de entrenar a los jóvenes guerreros.
O mejor… piensa en, a quién vas a invitar a dar vueltas y vueltas, en un camino interminable, galopando hacia la diversión.