img Cuida tu salud
Siempre vendrán tiempos mejores

La esperanza es uno de los recursos más efectivos que tenemos cuando las cosas se ponen difíciles. Confiar en que habrá un mañana mejor que el presente te mantendrá vivo y avanzando.

En estos momentos tan difíciles, con la rutina alterada en la mayor parte de las personas, es natural sentirse triste, preocupado, ansioso, porque la amenaza es real y las carencias también lo son. Afortunadamente, todo pasa y vendrán tiempos mejores.

Todos atravesamos por una situación que nos fuerza a reflexionar sobre lo que tenemos: familia, trabajo, espacio y la existencia misma, que solo tiene sentido cuando tenemos la conciencia de estar vivos. 

Mas allá de las preocupaciones por el cambio de planes y la falta de dinero, veamos la crisis como un soplo de reflexión y esperanza. La oportunidad única para ser mejores personas, más respetuosas y tolerantes con el entorno. 

Ser feliz, sí se puede, aun en condiciones adversas. Es fundamental cuidarse y seguir las recomendaciones de las autoridades de salud: quedarse en casa, en la medida de lo posible, mantener la sana distancia, lavarse las manos con agua y jabón, usar tapabocas en la calle...

Es normal que ante una situación tan insólita como la que se está viviendo, se presenten síntomas de ansiedad, estrés y enojo, como una respuesta de la mente y el cuerpo ante la amenaza. Es como un sistema de alarma activado cuando una persona percibe un peligro. Es natural que, ante situaciones nuevas, desconocidas o que suponen un desafío, se produzcan sentimientos de ansiedad y nerviosismo.

Si empiezas a sentir que te falta el aire, quieres salir corriendo y estás irritable, te sugerimos sentarte con la espalda derecha, inhala por la nariz lo más lentamente posible, procura que el aire que ingresa empuje el abdomen, retenlo tres segundos y libéralo por tu boca suavemente. Al exhalar, con tus labios haz el sonido de un globo que se desinfla.  Procura practicar esta respiración cada hora y verás que tu cuerpo y mente se relajan.  

Si sientes tu cuerpo muy tenso y duro, puedes detenerte un instante, poner la espalda derecha, inhalar aire por la nariz y girar la cabeza lentamente hacia un lado. Luego regresa al frente y libera el aire por la boca. Después haz lo mismo hacia el otro lado. Establecer rutinas, ayudará a relajarte; te brindará estabilidad.

También puedes recibir orientación y apoyo psicológico profesional, de manera gratuita, en la línea del Centro Nacional de Diagnóstico para las Enfermedades Emocionales, disponible las 24 horas, todo el año. Llama al 800 911 6666, opción 3. / Salud

Gloria Patricia Carrillo Durán

centrodiagnostico@serfelizsisepuede.com.mx

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