El 2012 comienza en 2010
Con el telón de fondo del Bicentenario del inicio de la guerra de Independencia y el Centenario del comienzo de la inconclusa Revolución Mexicana, el 2010, cuyas hojas del calendario apenas empiezan a desprenderse, será un año eminentemente electorero que también será definitorio de la sucesión presidencial para el sexenio 2012/2018.
En pocas palabras, el 2012 ya está en marcha en el todavía nuevo 2010 con el intercambio de dimes y diretes entre legisladores y dirigentes de los partidos PAN, PRI y PRD que representan las tres principales fuerzas electorales del país.
Sin proponérselo, el cardenal Norberto Rivera Carrera , Arzobispo Primado de México, provocó la ira de un diputado local perredista de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, que en el colmo de su ignorancia involucró al fallecido cardenal Ernesto Corripio Ahumada como violador de la Constitución por oponerse a la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo y que éstas puedan adoptar niños o niñas.
Con tal de ganar espacio en los medios de comunicación, el presidente nacional del PRD, Jesús Ortega, pidió la cabeza del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, porque según el perredista está solapando al Arzobispo Primado de México en sus declaraciones en contra de las bodas gay.
El “pecado” del funcionario público fue haber declarado que el prelado únicamente había hecho uso de la libertad de expresión.
Lo que ocurre es que los legisladores y dirigentes políticos adelantaron el reloj electoral y están en la búsqueda de micrófonos para declarar sobre cualquier tema y ganar espacio en los medios.
El diputado federal Francisco Rojas, coordinador de la bancada tricolor, en tono triunfalista aseveró que el PRI va por el carro completo en las elecciones locales que se efectuarán este año en 15 entidades federativas porque “el electorado está ahora más de nuestra parte por el hecho de que nuestros adversarios no lo han hecho bien”.
Doce de las 32 entidades federativas renovarán sus respectivas gubernaturas, de las que 9 están en poder del PRI: Durango, Oaxaca, Puebla, Tamaulipas, Chihuahua, Sinaloa, Quintana Roo, Hidalgo y Veracruz; el PAN gobierna en Aguascalientes y Tlaxcala; el PRD, en Zacatecas.
Si el PRI barre en las elecciones de las 12 gubernaturas en esas entidades federativas, para volver a los tiempos del carro completo, como lo anunció el coordinador de la bancada priista, el tricolor habrá puesto un pie en Los Pinos.