Va de salida el sexenio
El uno de diciembre de 2009 el presidente Felipe Calderón Hinojosa terminó la mitad de su recorrido sexenal iniciado el uno de diciembre de 2006, en un tenso ambiente que amenazaba un caos político en nuestro país; con la Cámara de Diputados secuestrada por una turba de diputados “pejerredistas”, dispuestos a impedir la transmisión del poder en los términos que establece nuestra Carta Magna. El objetivo era que el Congreso de la Unión nombrara un Presidente Interino que convocara a nuevas elecciones.
En magistral operativo, el presidente Fox y el presidente electo, entraron juntos detrás de las banderas monumentales que majestuosas han presidido las sesiones en el salón de plenos de la Cámara de Diputados, y en rápida ceremonia se cumplió el ritual constitucional: el presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa rindió su protesta protocolaria con la mágica banda tricolor que simboliza el poder presidencial, ceñida sobre su pecho.
A partir de ese momento inició su recorrido de seis años por los empedrados caminos de la Patria, en cumplimiento del juramento que hizo ante la representación popular del Congreso de la Unión, con todo y el fallido intento golpista de los diputadps “pejerredistas”.
Ahora Calderón llegó a la mitad del camino de su periodo constitucional y ya va de salida y dado el acelerado futurismo que se respira en el ambiente político, muy poco podrá hacer el político michoacano para reconstruir la maltrecha economía de nuestro país, pese a que por decreto presidencial la recesión ya fue vencida.
En el marco de la conmemoración del 99 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, el presidente Calderón sostuvo que ante el desafío económico “se requieren cambios pacíficos, tan profundos que tengan la intensidad misma de una Revolución donde la pluralidad sea fortaleza, y no obstáculo, para alcanzar
acuerdos.
Muy buenos deseos y excelente propósito del Presidente para el inminente 2010. El columnista expresa sus mejores deseos de que el Ejecutivo tenga éxito en sus acciones de reconstrucción de nuestro deteriorado México lindo y querido.