Obama: el desencanto
AUSTIN, Texas.- Ver y palpar desde territorio estadunidense el encuentro trilateral de los Estados Unidos, Canadá y México ofrece un panorama singular: al desencanto que comienza a minar la base del consenso del presidente Barack Obama se une a las evidencias de que los EU han comenzado a perder el dinamismo
renovador.
La crisis social está a la vista. Ahora mismo se observa un proceso de carcachización o venta de automóviles carcachas como una forma de ofrecerle a las víctimas de la crisis la expectativa de un auto.
Las carcachas comienzan a poblar las carreteras y los freeways de los EU como un símbolo de la decadencia.
La economía estadunidense aparenta los indicios de una carcacha que no puede retomar la velocidad de la hegemonía.
Las tiendas revelan la crisis: falta oferta. Lo que antes era el símbolo de la prosperidad --la oferta de decenas de marcas de un solo producto-- ha comenzado a decaer: no hay oferta porque simplemente no hay demanda.
Los periódicos se han achicado en páginas y siguen cerrando diarios por la falta de compra.
En las librerías más famosas por su disponibilidad de obras se notan estantes vacíos, no hay renovación de títulos y las secciones de música se han reducido a la mínima expresión.
La venta de casas se ha derrumbado. Algunas nuevas han perdido alrededor de un tercio de su valor a punto de salir a la venta.
El consumo cotidiano quedó a nivel del piso. Hay empresas especuladoras queprestan dinero para que algunas familias puedan terminar su quincena, aunque,claro, a tasas de interés del peor de los agiotismos.
Las familias han aumentado, me dicen aquí en la capital del estado de Texas, la tendencia al divorcio como el peor efecto social de los problemas de viabilidad.
La tendencia de aprobación del presidente Obama ha comenzado a registrar números rojos.
La expectativa del cambio político en la presidencia no ha podido consolidar una política social contra la crisis.
Las grandes empresas que recibieron subsidios del gobierno para evitar su quiebra comienzan a revelar pagos de bonos escandalosos a los ejecutivos.
Obama emitió una ley sobre salarios y prestaciones a ejecutivos, pero el capitalismo funciona a través del salario alto.
No, los EU no han salido de su crisis. Y si bien les va, tardarán cuando menos quince años en recuperar parte de lo perdido en 2007 y 2008.
Y como siempre ocurre, aquí empiezan a culpar al presidente Obama de la falta de resultados económicos.