Huérfanos
Salvo que una persona anteceda a sus padres en el viaje final, ser huérfano es sólo cosa de tiempo. Pero no es lo mismo ser adulto o anciano sin padres que ser niño huérfano. Y en México, según las autoridades, existen alrededor de un millón seiscientos mil huérfanos menores de 17 años. Esto significa que la tasa de orfandad de menores es de 1.5 por ciento.
Un vistazo a las causas de orfandad de menores en México nos lleva a saber que a comienzos del nuevo siglo es muy bajo el número de infantes huérfanos por enfermedades infecciosas; que entre las mujeres, las muertes relacionadas con la maternidad (embarazo, parto y puerperio) son la mayor fuente de niños y niñas huérfanas; y que entre los varones, el mayor productor de orfandad son los accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol.
De modo que no parece muy difícil echar abajo el número de menores huérfanos. Y que así como se redujeron las cifras de infantes huérfanos por enfermedades infecciosas, es posible reducir los guarismos de orfandad de infantes por embarazo, parto y puerperio, así como por accidentes de tránsito.
Hacer lo primero implica dotar de atención médica a todas las embarazadas. Pero implica igualmente evitar embarazos indeseados.
Como implica asimismo dar a las mujeres la posibilidad de interrumpir un embarazo de este tipo. Esto ya se hace en el DF.
Y si se quiere reducir el número de niños huérfanos, es obvio que esta medida profiláctica debería extenderse al resto del país.
Reducir la mortalidad por accidentes de tránsito parece una tarea posible cuando se sabe que en España, por ejemplo, se ha logrado disminuir hasta en 50 por ciento este tipo de eventos mediante el simple expediente del uso generalizado del alcoholímetro.
Abstenerse de combinar alcohol y automóvil puede resultar muy difícil para muchos varones.
Pero podría ayudárseles en esa tarea con la utilización del alcoholímetro en todo el país.