Himno Nacional Mexicano síguenos
Síguenos youtube twitter Facebook instagram
Siminforma
     
mun  Columnas  

Las fiestas de don Porfirio

 

José de la Cruz Porfirio Díaz Mori así se llamaba don Porfirio Díaz, con un apellido igual al de la bella Bárbara Mori.

Eso sí, don “Porfis” traía unas ganas de vestirse de frac y usar pipa y guante y escupir de lado para celebrar, en 1910, las fiestas del Centenario del inicio de la lucha por la Independencia mexicana.

Muchos de los tesoros arquitectónicos de la Ciudad de México se deben a su gobierno y su afán por lucirse ante los ojos del extranjero. Mucho relumbrón para ocultar la miseria de la mayoría de los mexicanos.

Tampoco crean que don Porfirio soltaba el dinero a lo menso. Era vivillo desde chiquillo. Por ejemplo, su gobierno construyó la columna de la Independencia y deseó darle un recinto al Teatro Nacional, y a los grillos, perdón, a los legisladores del Congreso, quiso alojarlos en un lugar espectacular para que pudieran alzar el dedo cómodamente.

Pero llegó la Revolución Mexicana y solo cumplió lo de la columna de la Independencia. Y el recinto del Teatro Nacional se convirtió en el Palacio de las Bellas Artes. Y del espectacular diseño del recinto del Congreso solo quedó una bóveda que terminó siendo el Monumento a la Revolución. Así, don Porfirio no vio realizados sus sueños de grandeza y partió a París, donde terminaría siendo enterrado en un panteón que recibió los restos de Jim Morrison.

Lo que sí vio fue el embellecimiento del Paseo de la Reforma, pero esto no le costó tanto al gobierno federal como a los gobernadores de los estados de la República, Díaz les sugirió que rindieran homenaje a un par de héroes de sus estados, aportando las estatuas. Y así fue como surgieron las esculturas que se encuentran en las laterales de esa avenida…

Y gracias a la buena voluntad de la comunidad china, esta donó el reloj que está en la calle de Bucareli, mientras que la colonia otomana donó el llamado “reloj libanés”, ubicado en la esquina de Venustiano Carranza y Bolívar. Ahora, damas y caballeros, ¿se imaginan una Ciudad de México sin estos monumentos? No sería la misma… ¡Ay, ojitos pajaritos!…


banner
¡Ay, ojitos pajaritos!
Armando Ramírez
Periodista, originario de Tepito, y Novelista, autor entre otras obras de Chin Chin El Teporocho, Quincea�era, Noche de Califas, Pantaletas. Cronista en el programa "Matutino Express" de Foro TV. Ha colaborado en programas de televisi�n con Ricardo Rocha, Brozo, Carlos Loret de Mola y en programas de radio, con Gloria Calzada, Lalo Salazar, y como conductor en "La Hora del Vecino, en XEW.
 
© Copyright 2019 D.R. Farmacias de Similares S.A. de C.V. | Aviso de privacidad
 
Siminforma es un periódico catorcenal con un tiraje de 500 mil ejemplares, que se distribuye de manera gratuita en las poco más de 6 mil Farmacias Similares de México y en las farmacias del Dr. Simi de Chile.
   
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna01.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna03.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna05.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna-07.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna09.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna02.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna04.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna06.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna08.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/editorial.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna11.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna12.aspx