Himno Nacional Mexicano síguenos
Síguenos youtube twitter Facebook instagram
Siminforma

     
mun Columnas  

�La corrupci�n somos todos?

 

Cuando los mexicanos no saben cómo entrarle a los problemas cotidianos de la ingobernabilidad, alguien sale con la agenda de la corrupción. Y resulta que la lucha contra ella aparece como la solución mágica.

Ahora, México se encuentra en esa coyuntura. Y, como siempre, los legisladores han hallado las fórmulas mágicas para enfrentarla, aunque en el fondo se trata de una estratagema política contra el PRI, como si no hubiera suficientes pruebas de que en el PAN y PRD hay corruptos iguales y hasta peores que los del PRI.

El debate ha comenzado, no con un diagnóstico, sino con la identificación del problema: el gobierno peñista dice que es un asunto de cultura, la oposición responde que es un caso de ilegalidad, y así hasta el infinito.

Los políticos quieren castigar las consecuencias de la corrupción, y no las causas. La propuesta ciudadana de la ley de 3x3 no resuelve la crisis ética de los funcionarios porque hay miles de formas de elusión de la autoridad: desde los prestanombres hasta la ausencia de castigos reales.

Las causas de la corrupción se localizan en el Estado patrimonialista y el Estado clientelar, es decir, en las formas de acceso al poder y el uso de la fuerza política. Asimismo, en la falta de controles sobre el presupuesto público. Y en las reglas viables de asignación de contratos.

Más que cultural, la corrupción es institucional, de prácticas corruptas dentro del Estado como forma de cohesión de casta burocrática. Octavio Paz le dio una lectura a la corrupción a partir de la configuración del Estado burocrático de las dinastías chinas: los funcionarios contratados por las cortes para manejar la administración gastaban mucho para llegar a los cargos y los salarios eran bajos, y no permitían recuperar la inversión. Ahí nació la corrupción.

El problema en México es que los políticos y funcionarios ganan muchísimo más que un obrero medio, y aún así se corrompen para enriquecerse más rápido. No es un asunto de cultura o de ética, sino de civismo y ciudadanía. Así que no hay que pecar de optimistas: las leyes contra la corrupción no van a acabar con ella.

  p Comenta la nota com  Imprime



banner
Expedientes del Poder
Carlos Ramírez
 
* Periodista, columnista y escritor político. Ha publicado una decena de libros sobre la realidad política del país.
 
© Copyright 2019 D.R. Farmacias de Similares S.A. de C.V. | Aviso de privacidad
 
Siminforma es un periódico catorcenal con un tiraje de 500 mil ejemplares, que se distribuye de manera gratuita en las poco más de 6 mil Farmacias Similares de México y en las farmacias del Dr. Simi de Chile.
   
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna01.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna03.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna05.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna-07.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna09.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna02.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna04.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna06.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna08.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/editorial.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna11.aspx
  • http://www.siminforma.com.mx/columnas/columna12.aspx