El ex convento de novicios de los jesuitas, hoy convertido en el Museo Nacional del Virreinato, cuenta con el templo de San Francisco Javier. La fachada de cantera blanca de esta construcción ha sido llamada “La joya más refulgente de la corona del arte churrigueresco mexicano”, la cual, se caracteriza por la riqueza ornamental de las tallas con motivos religiosos cubiertas en hoja de oro.
En el museo también se exponen obras de arte como pinturas, esculturas, marfiles, lacas, orfebrería, cerámica, armas y armaduras de los siglos XVI, XVII y XVIII. |