Tepotzotlán, un orgullo mexiquense
Texto y fotos: Víctor Araujo

Uno de los pueblos del estado de México que es conocido mundialmente es Tepotzotlán, que se ubica a 40 kilómetros de la ciudad de México por la autopista a Querétaro.
Sus calles empedradas, sus construcciones coloniales, su mercado de artesanías y sus varios restaurantes donde se pueden degustar los platillos más representativos de México, hacen que los visitantes se sientan lejos del estrés citadino.

El ex convento de novicios de los jesuitas, hoy convertido en el Museo Nacional del Virreinato, cuenta con el templo de San Francisco Javier. La fachada de cantera blanca de esta construcción ha sido llamada “La joya más refulgente de la corona del arte churrigueresco mexicano”, la cual, se caracteriza por la riqueza ornamental de las tallas con motivos religiosos cubiertas en hoja de oro.
En el museo también se exponen obras de arte como pinturas, esculturas, marfiles, lacas, orfebrería, cerámica, armas y armaduras de los siglos XVI, XVII y XVIII.

El ex convento cuenta con varias capillas, patios y una huerta que nos transporta al pasado.
Tepotzotlán es una alternativa para que los habitantes del Valle de México lo visiten un fin de semana y se olviden de la vida ajetreada de la metrópoli.